Agencia La Voz

Un ancla de barco se incrusta en la cabeza de adolescente, un milagro lo salvó.(video)

EE.UU Florida.-(AGENCIALAVOZ) Un adolescente casi pierde la vida cuando una pesada ancla de barco lo golpeó en la cabeza mientras pescaba con algunos amigos, pero sorprendente sobrevivió, algo a lo que él cataloga como un milagro de Dios.

Caleb Bennett, un joven de Florida, había decidido salir a pescar junto a su hermano y sus amigos. Todo marchaba bien hasta que el ancla de un barco cercano se balanceó y lo golpeó, incrustándosele en la cabeza.

«El ancla se había resbalado del bote y se fue al agua y fue lanzada de nuevo al bote donde penetró el lóbulo frontal derecho de Caleb 2.78 pulgadas», dijo Kelli, la madre del chico, al contar cómo había ocurrido el accidente.

Pese al escándalo y el terror del momento, Caleb mantuvo la calma, llegando incluso a pedir a uno de sus amigos que llamara a una ambulancia antes de desmayarse.

«No quería sacarlo porque pensé que podría sangrar más», recordó el joven de 14 años. «Al final, se cayó y luego presioné y levanté la cabeza. Me quedé tranquilo. Le dije a mi amigo: ‘Oye, debes llamar al 911 o me voy a morir’».

Lo siguiente que supo Caleb fue que se había despertado en un hospital, donde un grupo de doctores lo preparaban para realizarle una cirugía de emergencia.

Los doctores le realizaron una craneotomía parcial y luego lo pusieron en un coma inducido. Ellos manifestaron sus grandes dudas sobre el hecho de que el chico volviera siquiera a caminar o hablar.

Para el momento del accidente, los padres de Caleb se encontraban en las Bahamas, pero cuando recibieron la llamada, rápidamente regresaron a casa.

«Cuando vi a Caleb por primera vez, pensé que me iba a enfermar», dijo Kelli Bennett, la madre. «Es muy difícil ver a su hijo conectado a todos los tubos, ver ese soporte con 7 a 12 medicamentos diferentes en su cuerpo».

No obstante, el propio Caleb cataloga lo que le ocurrió como «un verdadero milagro moderno», pues atribuye a la mano de Dios el hecho de que aún esté con vida.

«Debería haber muerto justo donde estaba. Incluso si esta es nuestra cruz para soportar por un tiempo o indefinidamente, es mejor que la alternativa», dijo su padre.

Actualmente, el muchacho continúa recuperándose, hasta llegar a hacerlo completamente y está convencido de que así será.

La familia agradece a todos aquellos que los apoyaron en ese momento de pánico y miedo de perder al menor, pues muchos apoyaron económicamente para pagar las cuentas médicas y también ofrecieron sus oraciones para la pronta recuperación del chico.

«No debería estar parado aquí hoy. Dios definitivamente tiene un plan en mi vida», comentó Caleb«No puedo creer que tuviera un ancla en mi cabeza. Eso es bastante loco. Mis amigos ahora me llaman el ‘presentador’, así que eso es genial».

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