Inicio Política Políticos suizos piden que se elimine a Dios de la constitución por...

Políticos suizos piden que se elimine a Dios de la constitución por considerarlo «ofensivo»

410
0

SUIZA.-(AGENCIALAVOZ) Los políticos evangélicos argumentan frente a esto que, cambiar la constitución da a entender «que se quiere una sociedad sin Dios» y que desechan los valores que vinieron con el cristianismo.

Perteneciente al Partido Socialista Demócrata (SP), el representante Fabián Molina ha pedido que se remueva la mención a Dios del preámbulo de la Constitución de Suiza.

«¡En el nombre de Dios todopoderoso! El pueblo suizo y los cantones, con la responsabilidad de cuidar nuestro medio ambiente, se entregan esta Constitución…», se lee en dicho preámbulo.

Molina afirma que tal declaración no solo va en contra de la neutralidad de la confederación suiza, sino que también choca con la libertad religiosa y la libertad de conciencia de los no creyentes o seguidores de otras creencias.

Suiza es una de las naciones que ha tenido mayor influencia protestante por albergar a figuras como Jean Calvin (Ginebra) y Ulrich Zwingli (Zürich) en el pasado.

Tanto la cruz de la bandera como la letra del himno nacional, hacen referencia a estas importantes raíces históricas.

El Partido del Pueblo Evangélico (EVP), que tiene 3 representantes en la Asamblea suiza en Berna, se ha opuesto en gran manera a esta medida.

Los políticos cristianos argumentan que la mención de Dios en la constitución es «un signo de respeto hacia un poder superior y un reconocimiento de nuestros propios límites, mientras intentamos vivir en paz y por el bienestar de todos».

Su vicepresidente ejecutivo aseguró que si se rechazan las «raíces del país», se están rechazando los valores que «mantienen unida a su sociedad».

Además, sostienen que los valores cristianos son aquellos que se basan primordialmente en los derechos humanos y que están disponibles para cualquier ciudadano sin importar sus creencias.

«Si eliminamos esta mención en nuestra Constitución, estamos señalando que queremos una sociedad sin Dios, un país que por lo tanto debe continuar “sin estos valores cristianos», añadió Marianne Streif, presidenta del Partido Popular Evangélico.