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Condena a una farmacéutica por provocar adicción al sexo gay a un enfermo de parkinson

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FRANCIA.-(AGENCIALAVOZ)El pasado mes de noviembre de 2011 saltaba la noticia de que el Tribunal de Apelación de Rennes condenaba a la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) a pagar 197.000 euros a Didier Jambart, un francés de 52 años enfermo de parkinson, que se volvió adicto al sexo gay y al juego a consecuencia de los efectos secundarios generados por el medicamento para tratar su enfermedad, “Requip”, según explicaba entonces el diario ABC.

De esta forma, se puso punto y final al “infierno” en el que, según Didier Jambart, se convirtió su vida en 2003, cuando los médicos decidieron recetarle “Requip” tras detectarle la enfermedad, hasta que en 2005 decidió dejarlo. A lo largo de estos dos años, Jambart se gastó todos los ahorros de su familia -82.000 euros, según sus abogados- en el juego y además se volvió adicto al sexo con otros hombres. Incluso se travestía y mantenía contactos por internet.

Didier Jambart, que lloraba tras conocer la sentencia, aseguró al tribunal haber tenido ocho intentos de suicidio en este tiempo. Por suerte, siempre ha contado con el apoyo de su mujer y sus hijos.

El Tribunal de Nantes, en 2011, ya había condenado a GSK a pagar 117.000 euros al considerar que “Requip” era “un producto defectuoso”.

¿Cuál es la naturaleza de la homosexualidad?

Esta sentencia, que es una sentencia de un tribunal de apelación, vuelve a poner sobre la mesa la naturaleza de la homosexualidad. La sentencia se produce contra la empresa farmacéutica por provocar una adicción al sexo gay. Por lo tanto, admite en que ha habido un cambio con respecto la situación anterior del demandante provocado por un elemento ajeno a su persona. Esto abre un interrogante sobre la naturaleza de la homosexualidad, que es un tema que normalmente por la presión del homosexualismo político queda marginado.

De la homosexualidad lo que sabemos es su consecuencia: es decir, la atracción entre personas del sexo opuesto, pero no podemos definir qué es. ¿Es un hecho ligado a la biología humana? Y si es así, ¿cuál es su soporte material? ¿Cómo se ve? Porque si es un hecho biológico se debe de ver, como todos los hechos biológicos. ¿Es un hecho adquirido? Y si es un hecho adquirido hace falta conocer cuáles son las causas y la cuestión de si es deseable o no evitar estas causas. ¿Es fruto de un hecho de la biología y de la circunstancia? Es decir, ¿las circunstancias solamente operan la transformación hacia la homosexualidad en personas que tienen una determinada predisposición biológica?

Hay estudios que analizan la actividad del hipotálamo en homosexuales, otros que se basan en la naturaleza dominante de la madre de personas homosexuales, pero no son elementos que estén sobre la mesa en el debate público. ¿Por qué entonces estamos legislando sobre un hecho que afecta a las personas, y que desconocemos su naturaleza? Estamos legislando solamente sobre su consecuencia, es decir, estamos legislando a partir de la pulsión del deseo, pero esto no es normal. No se deberían hacer leyes a partir de la pulsión del deseo de las personas.

Aislando predisposiciones que se activan, o no en la definición de la homosexualidad, debería haber una razón genética. No es cuestión de negar que haya una razón genética, pero ¿por qué desde el propio homosexualismo político no se quiere ni oír de hablar de razones genéticas?

La homosexualidad ha pasado de ser rechazada particularmente a particularmente ser valorada. Pero esto no nos excusa ni nos explica qué es. Lo que sí sabemos es que es una derivada imposible para el ser humano. Eso es una evidencia. Desde el punto de vista evolucionista, en el que la mayoría de personas están adscritas a esta forma de pensar, una especie tiende a eliminar de su evolución aquellas características que dificultan su continuidad como especie y mantienen aquellas que les aportan ventajas como especie. Por eso hay animales que no han evolucionado nada en el transcurso de los años y otros que han evolucionado: el tiburón está intocado, el cocodrilo está intocado, porque ha encontrado su estatus de supervivencia óptimo. La homosexualidad que significa una forma de vida que implica la autoaniquilación de la especie, tendería a ser marginada evolutivamente.

Los estudios en Estados Unidos dicen que los hijos de las parejas homosexuales tienden a tener una proporción más alta homosexual, la adquisición estaría pues a la orden del día. Por lo tanto, una sociedad que fomentara la homosexualidad y sobre todo la adopción y la captación de personas hacia la homosexualidad sería una sociedad que estaría funcionando a una tendencia opuesta a su propia evolución, ya que su evolución lo que quiere es reproducir las mejores condiciones posibles en su carga política.

Esto es desde una perspectiva puramente y estrictamente materialista. Desde esta perspectiva qué es un ser humano: un portador de carga genética que se esfuerza por trasmitirla en las mejores condiciones posibles. Queda un debate abierto y necesario aunque difícilmente desarrollado en la opinión pública.