Agencia La Voz

DIOS NUNCA ABANDONA A SUS HIJOS EN MEDIO DE LA VIOLENCIA E INJUSTICIA (Ultima Parte)

Dr. José Linares Cerón*

El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.
Salmos 34:7.

PERU.-(AGENCIALAVOZ)Dios se manifiesta de una forma milagrosa, que la mente humana nunca podrá comprender. Pero lo que nacimos de nuevo, no solo vemos los prodigios de Dios sino los milagros de sanidad, de cuerpos sanados de enfermedades imposibles para la ciencia humana pero posible por la fe en Cristo Jesús. En lo personal he visto mano de Dios en mi vida, su protección me hace sentir una paz increíble, leer en su Palabra que Él personalmente nos cuida y nos protege y sobre todo que esta siempre a nuestro lado, me conforta, cada uno de nosotros nos tocara enfrentarnos a muchas situaciones que ameritaran que tengamos la plena convicción y certeza que Dios está a nuestro lado. Volviendo a la década de los 80 en la sierra del Perú, aun siento el sabor de alegría en mi corazón, cuando pude divisar el camino que me llevaría a casa. En mi mente recordaba las escenas del dolor de los hermanos de Casone, pensaba en los muchachos misioneros, en sus familias que habían confiado a mí sus hijos. Le pedía al Señor que todos estuviesen bien. Mientras caminaba por el camino que estaba cerca al abismo, escuchaba el Rio de Lucanas. El hambre y la sed no eran problema, porque los evangélicos pentecostales hacemos ayunos prolongados. Si bien es cierto al principio comía Ichu, pero lo deje porque me dolía fuertemente el estomago.

Después de unas horas de camino, y el ardiente sol, si posibilidad a tener una sombra para descansar. Vi a casi ocho personas que venían a paso ligero – pensé en un momento – ¿Serán los hermanos que me están buscando?, pero a manera que se acercaban: “observe que eran civiles que tenía armas fusil FAL”, ¡Eran los terroristas! Quise correr atrás y vi otra columna, a espalda mía y no tenía ninguna escapatoria – a mi derecha estaba el cerro y a mi izquierda el abismo. “Me detuve” y los espere. Los cumpas empezaron acercase, me apuntaron con sus FAL, y me arrinconando contra la pared del cerro con violencia, y revisaron mi mochila. Y luego me pregunto un joven de poca estatura, con voz típica de la zona ¿De qué lugar vienes? Le conté que me había extraviado. Que mi caballo huyo al ver un Puma. Con una risa cínica se burlaron, al parecer no me creían ¿De qué lugar eres? Me interrogo: Le dije – “Soy de Lima” ¿Qué hace uno de Lima en este lugar y para quien trabajaba? Le respondí: “Que era un misionero y predicador del evangelio, vengo a compartir el amor de Dios a los lugareños”. Los terroristas revisaron mi Biblia, y luego lo tiraron al precipicio. Un jovencito empezó su discurso de la lucha armada y que los evangélicos deberían unirse a la lucha y no ser tinterillos de los capitalistas. Que la religión es un arma político para volver a los pueblos inútiles, al servicio del imperio yanqui.

Al terminar su discurso y sus arengas subversivas, puede ver un ambiente tranquilo, empezaron a tomar agua y comer algunos víveres, eran jovencitos, que no habían vivido una infancia natural, pero había alguien que me miraba con odio, “padecía que era el líder”. Pero los demás me compartieron su agua, su pan, ya no me apuntaba con sus armas, pero el líder del grupo tenía una revolver en su mano y en su hombro un M16. Aproveche el momento para contarles mi experiencia de vida. Les conté que nací discapacitado, que veía a Jesús, cuando era niño, cuando estaba a solas con El “podía caminar en casa”, les conté, el milagro, luego le dije: Que mi fe se perdió porque mi padre era agnóstico, «me decía que yo había sido curado por mi fuerza y voluntad» – y como mi corazón se endureció y vivía una vida liberal, y en algunos caso se reían, con mi testimonio, les dije: “que tenía unas enamoradas guapas y que nunca terminaba, por me iba de un lugar a otro”, como ¡ustedes! (Se reían, parecían unos niños adolecentes) – de repente les dije: Cristo, salvo mi vida, cuando estaba a punto de acabar con mi vida, ¡estaba aburrido de vivir!, si hubieran estado ahí ustedes “no hubiera hecho tanto esfuerzo de escalar el cerro” , las risas continuaban, luego les conté cuando Dios me hablo en el cerro…. “los mire bien y casi todos estaban con lagrimas en sus ojos”, El mensaje había tocado sus corazones, el Espíritu Santo lo estaba tratando; ore por su salvación – de repente el jefe del grupo se levanto, me empujo a mí y a sus compañeros, los insulto y me dijo: “no nos vengas con estupideces a lavar el cerebro” y con la culata de su arma, golpeo mi ceja y empecé a sangrar, me dio un golpe al estomago, me caí de dolor, y me siguió golpeando a patadas – y me dijo: ¡Tu vienes de Casone! “tú crees que somos estúpidos”, te hemos estado buscando a ti y tus amigos – y me dijo: ¡donde están tus amigos!

Le dije que no sabía de ellos – que nos habíamos alejado, “El ordeno a sus compañeros a que me ejecuten”, “pero nadie se atrevía apuntarme con su arma”. Vi que el retrocedió unos pasos a buscar algo, pero mire alrededor, los demás que estaban tristes. “Realmente me sorprendió” pude ver en sus rostro que la palabra de Dios había sido sembrado en sus corazones. El jefe de grupo con lisuras e insultos a sus militantes les decía: “que yo era un espía del gobierno americano, que venía a destruir la lucha armada, que no se dejaran engañar”. Y de repente el hombre cargo una piedra, y me dijo: “muérete perro yanqui”, me golpeo con la piedra a mi cabeza, me sentí desmayar – mi casaca se lleno de sangre, me sentía desmayar, mire al cielo y le dije: “Señor perdónalo, señor perdónalo” el hombre se lleno de ira, uso su arma y me disparo en la pierna – luego con una patada me empujo al abismo – solo me veía como caía y no podía creer lo que me estaba pasando.

No sé cuantas horas, o días habían pasado, ¡desperté! y no podía ver bien, todo estaba blanco y pensé que estaba en un lugar del paraíso, y de repente mi vista se aclaro, vi el sol radiante, y mi cuerpo estaba sostenido de un cactus donde tiene largas espinas, “que estaban pegadas a mi cuerpo”, todo mi cuerpo me dolía, estaba totalmente ensangrentado, mi pierna derecha tenía una herirá de bala, me dolía mucho. Me di cuenta que era difícil salir, un paso en falso caía a la profundidad. Me libere del cactus, fue doloroso. Le dije: “Señor estoy malherido, en este lugar nadie me va encontrar”. Empecé arrastrarme subiendo a la cima, había momento que sentía que me iba a caer, el esfuerzo fue sobre humano. Llegue pensar que me iba a caer, que no debía seguir, me daba por momentos pánico de caer a la profundidad del abismo. “Sin fuerza, acepte que no iba a lograrlo”, llore tanto y le cante a Dios en Quechua (Un idioma autóctono del Perú). En la canción le decía:“Padre Dios mío, cúbreme en tus alas, me siento morir, no quiero sentir miedo, cúbreme Papá Dios con tus alas”. En ese momento sin fuerza y con mareos por la pérdida de sangre, “cierro mis ojos”. Recuerdo a los cumpas habían sido tocados por Dios, su risas, y que ninguno de ellos me toco – el que me golpeo fue el jefe que estaba poseído por Satanás. Me dije a mi mismo: “La palabra fue sembrara, si tuve que venir hasta aquí por ellos, que así sea, gracias Señor, gracias”.

Me quede dormido y luego me levanto una voz que me decía: ¿José como estas? ¡Bien! Volvió repetir mi nombre, pensé que eran los terroristas, trate de hacerme el muerto y no responder. Nuevamente grito:”Siervo de Dios, no temas, hemos venido ayudarte” Dios no ha mandado a socorrerte – les dije: “Hermanos ya no puedo moverme, estoy por caerme”, entonces paso unos minutos, vi que descendía con cuerdas profesionales que usan los policía de rescate, me abrazo y me empezó a subir, mientras lo miraba – vi que eran personas bien parecidos y con una agradable sonrisa, mientras me subía, le dije: “No me digas que eres un Ángel” se rio, y le dije: “no es más fácil subirme al estilo Felipe”. Al subirme a la cima, estaba acompañado de otro, y me dijo: “Hemos venido a socorrerte de parte de Dios, por favor come”. Me dieron agua, fruta y pan, mientras limpiaban mis heridas, tuvimos una larga charla… no era mi primera experiencia celestial. Les dije: “ahora que va pasar” y el Ángel me dijo: Mucha gente esta preocupa por ti, debes llegar ahí, no te preocupes por los demás, “están a salvo”. Yo le dije: “Pero eso me tomada casi un día en llegar”, Y me respondió: “Solo caminaras tres cerros”. Me abrazaron y desaparecieron, yo estaba feliz. Sabía que tenía la atención de Dios puesto en mi, “! Se siente maravilloso!

Camine, y al primer cerro alto con mucho sacrificio y había muchos cerros que caminar, pero yo estaba tan débil, luego recordé lo que El Ángel me dijo. Seguir caminando, empezaba a oscurecer, llegue al tercer cerro, y no paso nada, al caminar unos pasos más, vi como empezó a cambiar todo, “podía ver, al pueblo y camine”, sentí un gozo increíble, empecé a bajar y pedí ayuda, ¡a gritar! de alegría, vi a decenas de personas que subían para ayudarme. Me caí por la debilidad, luego la gente, la policía y mi hermano el pastor Carlos Linares, me llevaron en una camilla, vi el rostro de los muchachos misioneros, que estaban llorando al verme, (la verdad que mi rostro estaba horriblemente hinchado). Había mucha lagrima, pero de felicidad. Hoy solo tengo el recuerdo de las cicatrices de mi cabeza, mi ceja y la marca de la bala calibre 32, en mi pierna derecha.

Queridos amigos, Dios puso en mi corazón compartir algunas experiencias que viví en mis años de juventud. Solo quiero decirle, que el Ángel del Señor acampa alrededor de su familia, nunca lo dude. Dios lo ministre con esta pequeña experiencia.

Apóyeme con sus oraciones, sería mi mejor regalo. Gracias por estar ahí

Bendiciones!

*El Pastor José Linares Cerón es el fundador de Ciprofam Internacional una influyente organización que se moviliza en mas 180 naciones en el mundo. Además es presidente y fundador del movimiento profamilia, una organización donde se encuentran líderes empresariales, políticos y religiosos de diferentes lugares del mundo. Que defiende la agenda de la familia y la libertad religiosa a nivel internacional en los lugares de influencia. En los años 80, como pastor y comprometido con la misiones de su país, movilizo y formo a lideres para evangelizar en las zonas de emergencia en la época del terror del Grupo terrorista de Sendero Luminoso

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