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El homosexualismo político adoctrina a los niños británicos en las escuelas

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LONDRES.-( AGENCIALAVOZ.ORG )“Se trata de una campaña implacable y despiadada” asegura la periodista y escritora Melanie Phillips. Un proyecto de ley permitirá a los gays registrar sus bodas en lugares de culto; los obispos católicos advierten a Cameron de que la Iglesia no lo aceptará en sus templos.

¿Qué relación existe entre la homosexualidad y las matemáticas, la geografía o las ciencias? Esta es la pregunta que se hacía recientemente la columnista y escritora británica Melanie Phillips, en un artículo publicado en el Daily Mail, ante la promoción de la homosexualidad que se está haciendo en las escuelas del Reino Unido.
Phillips denuncia en su artículo el adoctrinamiento de los niños que el homosexualismo político está poniendo en práctica en los centros escolares con la aquiescencia del partido liberal y el silencio del partido conservador, que parece estar más interesado por los recortes económicos y de prestaciones sociales que en alzar su voz ante este tipo de intromisiones en la educación.
“Se trata de una campaña implacable y despiadada”, afirma la periodista de origen judío en su artículo, que titula con un explícito ‘Sí, los gays suelen ser las víctimas de los prejuicios, pero ahora existe el riesgo de que instalen un nuevo macartismo’.
La noticia sobre este artículo, difundida por la web Cultura Católica, informa de que los estudiantes británicos son bombardeados a diario con referencias explícitas a la homosexualidad en las clases de matemáticas, ciencias y geografía, gracias a una iniciativa patrocinada por el Gobierno e introducida por la agenda homosexual en los programas escolares.
La información de Cultura Católica también se hace eco de que, a la publicación de la columna de Phillips, le siguieron las amenazas del lobby gay contra la periodista.
En todas las materias
Según la columnista, en geografía, por ejemplo, a los estudiantes se les anima a considerar cuáles son los motivos por los cuales los homosexuales se trasladan del campo a la ciudad; y también a estudiar algunos fenómenos sociológicos particulares, como el que llevó a la transformación del distrito Castro de San Francisco, suburbio de clase trabajadora irlandesa de los años 60, en el primer “barrio homosexual” del mundo.

En matemáticas, los estudiantes aprenderán a tener en cuenta, en los cálculos de estadística, el número de homosexuales en la población. Debido a que la iniciativa también incluye la escuela primaria (de los cuatro años de edad en adelante), para los más pequeños se utilizarán personajes homosexuales en los problemas matemáticos.
Al estudiar la ciencia, se aprenderán también los supuestos fenómenos de la homosexualidad en la naturaleza, con ejemplos como el de los ‘pingüinos emperador’ y los ‘caballitos de mar’, y deberán fomentarse los debates en clase sobre las diferentes estructuras de parejas en el mundo animal, incluyendo las parejas del mismo sexo.
Para los niños pequeños, introducirán lecturas ‘apropiadas’ sobre el tema, en particular mediante la promoción de libros como And Tango Makes Three, la historia de dos pingüinos homosexuales que crían a un cachorro.
Y durante las clases de diseño y técnica, a los estudiantes se les animará a crear símbolos del movimiento por los derechos homosexuales.
Por su parte, los profesores de inglés deberán promover una adecuada comprensión del ‘vocabulario LGBT’, el lenguaje del mundo de las lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales, y también deberán incluir personajes homosexuales cuando los estudiantes monten una obra teatral.
“A pesar de que pueda parecer absurdo”, precisa Melanie Phillips, “esta iniciativa representa el último intento para realizar un lavado de cerebro a los niños a través de una propaganda disfrazada de educación”.
“Impulsar los temas homosexuales”
La denuncia de la periodista se ve confirmada de alguna manera en una entrevista concedida por Phil Collinson, el productor de televisión homosexual de la más famosa telenovela británica, ‘Coronation Street’, al diario The Sun.
En ella, Collinson declaró en términos inequívocos que la intención precisa es utilizar la serie de televisión como “una plataforma para impulsar los temas homosexuales”.
En la trama de la telenovela también se incluyen con absoluta normalidad parejas homosexuales y otros personajes homosexuales, como el de una joven cristiana que participa en una relación lesbiana, con el fin de demostrar que no existe incompatibilidad entre la fe y la homosexualidad.
“Se puede cambiar realmente la mentalidad de la gente, adaptándola a la sensibilidad homosexual”, añadió Collinson en su entrevista.
Por su parte, Melanie Collins señala que parece confirmarse la validez de un viejo adagio: lo que antes estaba prohibido, primeramente se tolera, y luego se convierte en obligatorio.
“Los valores morales que antes se consideraban pilares de la sociedad británica, ahora se consideran impresentables”, y así “la actitud de comprensión y simpatía para una pequeña minoría sexual, a veces víctima de abusos de discriminación, se ha convertido ahora en una especie de fanatismo al revés”, dice la periodista.
Los obispos advierten a Cameron
Otra prueba de la fuerza con que el homosexualismo político está actuando en el Reino Unido es el proyecto de ley que permitirá a las parejas homosexuales registrar sus enlaces ‘matrimoniales’ en lugares de culto de todas las religiones, incluidas las sinagogas y mezquitas.
Los obispos católicos ya han advertido al primer ministro británico, David Cameron, de que la Iglesia no admitirá bodas gays en sus templos y de que “el matrimonio no le pertenece al Estado más que a la Iglesia”.
Según informa Aciprensa, la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, en una nota fechada el pasado 21 de febrero y firmada por el arzobispo de Southwark y responsable del Departamento para la Responsabilidad Cristiana y Ciudadanía, Peter Smith, se explica que el matrimonio, “es una institución humana fundamental que encuentra sus raíces en la misma naturaleza humana”.
Tras recordar que el matrimonio auténtico está constituido por un hombre y una mujer de quienes nacen luego los hijos, el prelado señala que “ninguna autoridad civil o religiosa, tiene el poder de modificar su naturaleza. Nos opondremos a tal cambio en los términos más enérgicos”.