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Prohíben reuniones de evangélicos en el Palacio Legislativo

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URUGUAY.- ( AGENCIALAVOZ.ORG ) Un grupo de legisladores, periodistas y funcionarios se reúnen en la sala de la bancada del Partido Nacional a leer la Biblia y realizar oraciones. La presidenta de la Cámara de Diputados prohibió las reuniones en una sala común del Edificio Anexo.

Ante la medida de la presidenta Ivonne Passada (MPP), el diputado herrerista de Rivera Gerardo Amarilla (uno de los promotores del ciclo) gestionó que el Partido Nacional le ceda al grupo la sala Luis Alberto de Herrera de la Cámara de Representantes, donde sesiona la bancada del Partido Nacional y también la bancada de la UNA.

«Parlamento y fe» es un ciclo que se realiza en Argentina desde hace un año y medio y, desde agosto, también se lleva adelante en el Parlamento uruguayo. Amarilla -miembro de la Iglesia Evangélica Bautista- es uno de los impulsores de la iniciativa, junto a algunos periodistas evangélicos.

El objetivo es «leer textos bíblicos, reflexiones y oraciones», dijo a El País uno de los organizadores, que pidieron a Passada la sala de reuniones ubicada en el piso cuatro del Edificio Anexo. Pero la respuesta fue negativa, debido a que la Presidencia entiende que en el Palacio Legislativo no deben realizarse reuniones de carácter religioso.

Los organizadores de «Parlamento y fe» han cursado invitaciones a todos los legisladores y a sus secretarios (sean creyentes o no) para las reuniones que se llevan adelante los jueves en la sala del Partido Nacional.

Además de Amarilla, a la primera reunión asistieron el diputado blanco Pablo Abdala, el senador suplente Aldo Lamorte (Unión Cívica), y el secretario del diputado aliancista Javier García, Felipe Borche. «Parlamento y Fe» ya se reunió dos veces y, a pesar de la baja asistencia de legisladores, los organizadores envían una carta con lo conversado cada semana a los 130 senadores y diputados.

Abdala es cristiano, pero no evangélico: igual decidió asistir al encuentro debut de «Parlamento y fe» y no se sintió incómodo. La reunión duró una media hora y allí participó un pastor argentino que organiza el ciclo en la vecina orilla.

Ese día se leyeron pasajes de la Biblia, hubo reflexiones y el encuentro culminó con una oración. «Pero no hubo un ritual, como puede ser una misa. Yo creo que la presidenta exageró porque no puede prohibir el derecho de reunión, aunque entiendo que el límite es muy difuso. Una cosa es realizar un oficio religioso y otra cosa una reunión de cristianos», explicó Abdala. Los organizadores de «Parlamento y fe» esperan que la situación cambie en 2011, cuando asuma la Presidencia de la cámara el diputado blanco Luis Lacalle Pou.

El tema tiene sus antecedentes. El año pasado el entonces presidente de la Cámara de Diputados Roque Arregui dispuso una investigación administrativa ante denuncias de que grupos religiosos utilizaban salas de las comisiones para ritos y oraciones. Arregui prohibió esas prácticas. En aquel momento el problema surgió porque varios diputados pedían salas para que grupos religiosos llevaran adelante «sesiones espirituales».