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Chávez responsabiliza a sus asesores de la derrota en el referéndum

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CARACAS.-( AGENCIALAVOZ ) La serenidad de Hugo Chávez al reconocer su derrota en el referendo del domingo, no fue la actitud que tuvo horas antes, al enterarse de que el veredicto de las urnas le fue adverso.
Mediaba la tarde cuando, con los datos en la mano, el presidente culpó a los responsables de la campaña del ‘sí’ (a las reformas) de haberle mentido. «Me mintieron, me engañaron», clamó el líder a Diosdado Cabello, uno de sus hombres de confianza.
Chávez culpó al Comando Zamora, encargado de la propaganda electoral, de haberle garantizado el triunfo de su propuesta, al tiempo que los servicios de Inteligencia reportaban un resultado adverso.
Según las filtraciones del entorno presidencial a la prensa, el comandante se mostró incrédulo, y caminaba por la sala exclamando, «no puede ser así. Esto es contrario a lógica».
También se señala que el presidente no quería pronunciarse, hasta que no se escrutara el 100% del voto. Un sector del Ejército le habría presionado para que «enfrentara la realidad», antes de que la gente saliera a las calles a denunciar un fraude.
Chávez convocó a sus asesores más próximos y les pidió, con voz tronante, que le rindieran cuentas. Algunos de estos se atrevieron a insinuar que sí le habían prevenido de un resultado estrecho o incluso de una pequeña ventaja para la oposición, que aprovechando el resultado, ahora busca la unidad. Y que el propio Chávez se fiaba más de su ‘ojo clínico’, que de los informes que auguraban un triste final para el ambicioso plan de transformar a Venezuela en una utopía socialista.
En un rapto de realismo político, el mandatario caribeño delegó en el vicepresidente, Jorge Rodríguez, la misión de preparar, psicológicamente, a la militancia chavista, para recibir un balde de agua fría.
«Chávez quería evitar que la noticia cayera de golpe, y que los suyos salieran a las calles a volcar su desesperación. No quiero derramamiento de sangre en Venezuela», contó uno de sus ayudantes. La misma fuente anónima señala que el presidente tuvo que reclutar todas sus fuerzas, para resistir el impulso de imponer su proyecto a como diera lugar.